Cardoso Propiedades, medio siglo de conocer el mercado jujeño y regional

La historia de Cardoso Propiedades es netamente familiar. La empresa siempre se dedicó a la venta y administración de propiedades, de las que hoy cuenta con más de 200 en el Noa y Córdoba.

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Los Cardoso llegaron a Jujuy hace 50 años desde Buenos Aires, y desde entonces construyen la trayectoria de la empresa. A la familia la conformaban Amalia Ventura, Julio Enrique Cardoso y sus tres hijas, Adriana, de 7 años, Sandra, de 5, y Andrea, recién nacida para ese tiempo.. El objetivo de la visita al norte del país era específico: vender unas  tierras en la localidad de Palma Sola, un negocio importante para el corredor inmobiliario que se intentaba posicionar en el mercado porteño. Pero Jujuy los fue atrapando, la venta se extendió en el tiempo más de lo previsto, llegaron negocios en Lozano y Adriana y Sandra tenían que comenzar las clases; así fue que se quedaron, aunque pensando en el regreso -lo que no sucedería.

Cardoso Propiedades es desde entonces marca registrada. Tuvo su primera ubicación céntrica en Belgrano y Lamadrid; allí se dedicaba a la venta y tasaciones de tierras en el interior de la provincia como principal actividad.

Con el pasar de los años y la incorporación de Adriana, la hija mayor, hoy martillera pública nacional, la inmobiliaria se fue diversificando hasta lo que es hoy una con una cartera de clientes muy amplia. Administración de propiedades en todo el Noa, asociación con empresas constructoras para la venta en pozo de departamentos céntricos, tasación de inmuebles en toda la provincia, y venta de terrenos incluidas.

Adriana conduce hoy, junto a su madre, una empresa exitosa. ”Estamos seguros que el éxito de nuestro trabajo en el mercado inmobiliario jujeño está basado en la confianza que nos  tienen nuestros clientes y sobre todo porque nos hemos capacitado a lo largo del tiempo para brindar un buen servicio. Para nosotros es fundamental la satisfacción del cliente, y tenemos dos clientes por propiedad; podríamos decir que muchas veces oficiamos el servicio de confidentes o mediadores, para que tanto los propietarios como los inquilinos tengan una gran y sincera experiencia con Cardoso Propiedades”, comentó.

La inmobiliaria brinda servicios de todo tipo, ya que cuenta con un equipo especializado y sobre todo porque conoce el mercado jujeño.  Todas las operaciones cuentan con su respectivo contrato de locación actualizadas con escribanía. Dicho contrato se acompaña con un soporte digital que contiene fotos, conjuntamente con un anexo de inventario, como también la Certificación de firmas y sellado correspondientes.

Cardoso Propiedades forma parte de la red que integran las empresas inmobiliarias jujeña en la Cámara Inmobiliaria de Jujuy y el Colegio de Martilleros de la provincia. “Es clave el apoyo tanto de la Cámara como del Colegio, somos parte de forma activa y estamos seguros que  así vamos a poder trabajar y garantizar a nuestros clientes la seguridad y la confianza para que nosotros administremos y llevemos el control de sus propiedades; para el y el caso de los inquilinos, vamos a ser justos y convenientes y, sobre todo, evaluar de manera personalizada sus necesidades y requerimientos”,  afirmó Adriana, quien delega en su equipo de atención al cliente y en su community manager las consultas.  

IN Jujuy quiso saber también sobre la coyuntura para la empresa.. ¿Cómo afectó la recesión el negocio familiar? “2018 fue un año muy duro para todo el sector, las ventas fueron casi imposibles ya que hoy acceder a  un crédito es muy complejo y la clase media decidió evaluar el panorama futuro antes de invertir. Más allá de las dificultades, apostamos y obtuvimos resultados positivos que nos permitieron mantener la cartera de clientes, dueños e inquilinos, siempre con nuestro equipo complejo, e hicimos ajustes en la gerencia para lograr comenzar 2019 todos juntos”, nos compartió Adriana.

La familia en la empresa

“A la empresa la fundó mi papá, Julio Enrique Cardoso. En los inicios, como éramos foráneos, siempre fue asociado con escribanos y abogados locales que le permitían agilizar algunos contactos. Cuando falleció, ya hace 25 años, yo había estudiado y no lo dudé: me hice cargo del negocio familiar. En ese momento, teníamos empleados; ya no puedo recordarlo bien, pero sí que fue difícil y que yo ya venía trabajando en la inmobiliaria desde adolescente, conocía el oficio. El primer objetivo era continuar trabajando con lo que había generado mi papá, pero en muy poco tiempo dimos un giro y comenzamos a trabajar más en la ciudad, administrando propiedades”, narró Adriana.

“Yo me puse a estudiar para martillera público en la Universidad de Belgrano, después de muchos años de trabajar y ser mamá de tres hijos (Agustín, Joaquín y Valentina)  y con mucho esfuerzo, me recibí; siempre con el acompañamiento de mi madre Amalia Ventura, dueña al igual que yo de  este maravilloso negocio familiar que nos permite buscar y encontrar un hogar para los jujeños”, sumó Adriana, y valoró y destacó que “hace 10 años que contamos con un staff integrado por Martilleros Públicos, licenciados en Comunicación, administradores de empresa  y colaboradores de primer nivel que nos permiten brindar un servicio de calidad, garantizado transparencia y solvencia para nuestros clientes”.

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