El funcionamiento del sistema de salud en Jujuy enfrenta una creciente presión financiera vinculada a prestaciones que deberían ser cubiertas por el PAMI, pero que actualmente son absorbidas por el Estado provincial. Así lo advirtió el secretario de Comunicación, Alberto Siufi, quien alertó sobre el impacto económico que esta situación genera en las cuentas públicas.
Según detalló el funcionario, durante 2025 se registraron más de 86 mil atenciones a afiliados del PAMI en centros de salud provinciales, lo que implica una carga significativa sobre la estructura sanitaria local. “Estamos hablando de miles de prestaciones que la provincia está brindando y que no están siendo cubiertas”, afirmó.
El fenómeno no es aislado y, de acuerdo con Siufi, se replica en distintas jurisdicciones del país, donde también se registran reclamos por deudas vinculadas a prestaciones médicas. “Hay municipios que ya están reclamando deudas millonarias al PAMI por atenciones que se realizan y no se pagan”, indicó.
Pese a este escenario, desde el Gobierno provincial remarcaron que la atención a los afiliados se mantiene sin restricciones, aunque con un fuerte impacto económico. “No se dejó de atender ni se va a dejar de atender a los jubilados. Pero claramente hay una deuda que genera un fuerte impacto en el sistema de salud”, sostuvo.
En ese sentido, el funcionario advirtió sobre una transferencia de responsabilidades desde Nación hacia las provincias, especialmente en prestaciones de alto costo. “Se están dejando de cubrir prestaciones como diálisis, tratamientos oncológicos, VIH o discapacidad, y la provincia tiene que salir a responder”, señaló.
Además, expresó preocupación por modificaciones en programas nacionales vinculados al acceso a medicamentos. “Hay planes que están reduciendo su cobertura, lo que va a afectar directamente a millones de personas”, indicó.
En este contexto, Siufi planteó cuestionamientos sobre el funcionamiento del organismo y pidió certezas sobre su operatividad en la provincia. “Lo que le pedimos es que le lleven tranquilidad a la gente y que garanticen que el PAMI va a funcionar correctamente. La preocupación es muy grande”, expresó.
Finalmente, el funcionario advirtió sobre el riesgo de un agravamiento del escenario si no se corrigen los desfasajes actuales. “Si a la situación crítica de los jubilados le sumamos problemas de gestión, el escenario se vuelve aún más grave”, señaló, y concluyó: “Estamos viendo con mucha preocupación lo que está pasando y trabajando para evitar que la situación empeore”.