El último informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) difundido por el Indec confirmó que Jujuy registró una tasa de desocupación del 3,9% en el tercer trimestre de 2025, uno de los niveles más bajos a nivel nacional y por debajo del promedio del total urbano, que fue del 6,3%.
El dato posiciona a la provincia como una de las jurisdicciones con mejor desempeño relativo en el mercado laboral dentro del Noroeste Argentino (NOA), en un contexto donde otras provincias mostraron indicadores más elevados.
Comparación regional y nacional
Dentro del NOA, los valores fueron los siguientes:
- Jujuy: 3,9%
- Santiago del Estero: 3,7%
- Catamarca: 4,6%
- Salta: 5,4%
- Tucumán: 6,6%
A nivel país, las tasas más altas se registraron en Santa Cruz (10,7%) y La Pampa (7,8%), mientras que los niveles más bajos se observaron en San Luis (2,5%) y Río Negro (3,0%).
En ese esquema, el 3,9% de Jujuy la ubica claramente por debajo del promedio nacional del 6,3% y entre las provincias con menor proporción de personas que buscan empleo sin conseguirlo.
Mercado laboral: más allá del desempleo
Si bien la tasa de desocupación es uno de los principales indicadores, el análisis económico requiere observar otras variables que permiten dimensionar la calidad del empleo.
En el caso de Tucumán —que registró 6,6% de desocupación— la tasa de ocupados demandantes fue del 28,3%, frente a un promedio nacional del 15,4%. Asimismo, la subocupación alcanzó el 16,4%, con un 11,6% de subocupación demandante y un 4,7% no demandante.
Estos indicadores muestran que, incluso en contextos donde la desocupación se modera, persisten tensiones estructurales vinculadas a la calidad del empleo y la necesidad de más horas de trabajo o mejores condiciones laborales.
Para Jujuy, el desafío económico no sólo pasa por sostener el bajo nivel de desocupación del 3,9%, sino también por consolidar empleo formal, mejorar ingresos reales y acompañar la dinámica de los sectores productivos estratégicos de la provincia.
Contexto económico y sostenibilidad
El desempeño laboral jujeño se da en un escenario macroeconómico complejo, con caída del consumo en distintos segmentos y reconfiguración del entramado productivo. En este marco, la estabilidad relativa del empleo aparece como un dato positivo para la provincia.
Sin embargo, la experiencia reciente en otras jurisdicciones muestra que el indicador de desocupación por sí solo no alcanza para describir la salud integral del mercado de trabajo. La evolución de la actividad económica, la inversión privada y la consolidación de sectores como la minería, el comercio y los servicios serán claves para sostener y mejorar los actuales niveles.
Con un 3,9% de desocupación en el tercer trimestre de 2025, Jujuy exhibe uno de los mejores registros del país. El desafío ahora es transformar ese resultado en crecimiento sostenido, mayor formalización y mejora en la calidad del empleo.