Con cerca del 80% de las exportaciones provinciales y miles de puestos de trabajo vinculados a su cadena de valor, la minería atraviesa una etapa de consolidación en Jujuy. Así lo señaló Arturo Pfister, quien destacó que el principal desafío pasa ahora por fortalecer el desarrollo local, ampliar la participación de proveedores jujeños y sostener el crecimiento de la actividad en el territorio.
“Hoy la minería es el principal sector exportador de la provincia. En 2025 explicó alrededor del 80% de las exportaciones de Jujuy, lo que refleja con claridad su peso en la estructura productiva”, sostuvo Pfister en el marco del Día de la Minería.
El referente del sector remarcó además que la actividad ya se encuentra en una etapa productiva concreta, con proyectos en funcionamiento, empleo y una red de empresas vinculadas que continúa creciendo.
“Lo importante es entender que se trata de una actividad en marcha: con producción, con empleo y con una red de proveedores que viene creciendo. El desafío ahora es avanzar en una mayor integración local de ese desarrollo”, afirmó.
Actualmente, la minería genera alrededor de 3.000 empleos directos y más de 6.000 indirectos en Jujuy, a través de distintos servicios asociados y actividades vinculadas a la cadena de valor.
En ese contexto, Pfister explicó que la prioridad del sector está puesta en tres ejes centrales: formación de recursos humanos, desarrollo de proveedores y fortalecimiento de capacidades locales.
“Hoy Jujuy cuenta con más de 200 proveedores vinculados a la actividad, muchos de ellos con base en la propia provincia y en comunidades cercanas a los proyectos”, señaló.
Según indicó, el objetivo es que cada vez una mayor parte del desarrollo económico quede en Jujuy, impulsando la competitividad de las empresas locales y generando oportunidades para transformarse en proveedoras regionales de bienes y servicios.
En relación con el crecimiento de la actividad, el referente minero sostuvo que la provincia cuenta con proyectos en producción y otros en distintas etapas de avance, lo que permite proyectar continuidad en el tiempo.
En ese escenario, consideró que herramientas como el RIGI pueden contribuir a generar nuevas inversiones y ampliar la escala productiva.
“Más allá de eso, el punto central es cómo se prepara la provincia para acompañar ese crecimiento. Y ahí vuelven a aparecer los mismos ejes: formación, proveedores competitivos e infraestructura que permita sostener esa expansión”, explicó.
Pfister también destacó que la actividad minera opera actualmente bajo estándares ambientales y de control más exigentes que años atrás, con monitoreo permanente, auditorías y participación de organismos provinciales.
“La sostenibilidad no es solo una cuestión técnica. Es también una forma de gestionar la actividad, con presencia en el territorio, con transparencia y con responsabilidad”, aseguró.
Finalmente, el referente de la Cámara Minera de Jujuy consideró que la provincia debe consolidar una mirada de largo plazo sobre el sector.
“Ya debemos tener la madurez suficiente como provincia minera para entender que ese crecimiento no es automático. Requiere tiempo, inversión y, sobre todo, trabajo conjunto”, concluyó.