El comportamiento de los salarios formales en Argentina continúa reflejando fuertes diferencias regionales, donde la estructura productiva y el perfil de actividad económica inciden de manera directa en el ingreso de los trabajadores registrados. De acuerdo con el último informe del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), dependiente del Ministerio de Capital Humano, Jujuy logró posicionarse con indicadores salariales superiores a varias provincias del norte.
Según el relevamiento, el ingreso neto promedio de los trabajadores formales jujeños ronda los $1,2 millones mensuales, superando los registros observados en Tucumán ($983.566), Misiones ($964.811) y Santiago del Estero ($939.471). Este desempeño ubica a la provincia en una posición relativamente más favorable dentro del NOA y evidencia cierta competitividad del empleo privado registrado en términos comparativos.
Asimismo, el nivel salarial local se mantiene cercano al de economías regionales de mayor escala productiva. Córdoba, por ejemplo, presenta un promedio de $1.249.236, lo que muestra una paridad relativa que destaca la evolución del mercado laboral formal jujeño dentro del escenario nacional.
A nivel país, las provincias patagónicas continúan liderando el ranking, impulsadas por el peso de la actividad energética y minera. Neuquén encabeza la tabla con un ingreso promedio de $2.716.975, seguida por Santa Cruz ($2.625.596) y Chubut ($2.256.286), donde los salarios vinculados a la explotación de recursos naturales elevan el promedio general.
En este contexto, la dinámica salarial se mantiene atravesada por el impacto inflacionario y la necesidad de recomposición del poder adquisitivo, consolidando a la geografía productiva como uno de los factores clave en la determinación de ingresos y competitividad laboral entre provincias.