El precio no tiene límites, pero sí tiene una modalidad especificada por ley para poder aumentarse
En una economía de libre mercado fluctúan danzantemente la oferta y la demanda, regulándose y equilibrándose mutuamente. En este bello país, a veces esa danza es paulatina y equilibrada como un adaggio, y otras veces es un reggaetón. Sea un vaivén alentizado o sea brutal, el precio da álgidos debates y quejas por parte de los consumidores: hoy veremos cuáles son atendibles y cuáles no, ya que la colocación de precio es un derecho del comerciante y no del consumidor en realidad.
En una economía de libre mercado fluctúan danzantemente la oferta y la demanda, regulándose y equilibrándose mutuamente. En este bello país, a veces esa danza es paulatina y equilibrada como un adaggio, y otras veces es un reggaetón. Sea un vaivén alentizado o sea brutal, el precio da álgidos debates y quejas por parte de los consumidores: hoy veremos cuáles son atendibles y cuáles no, ya que la colocación de precio es un derecho del comerciante y no del consumidor en realidad.