Antropo Wines crece en Jujuy: produce 35.000 botellas al año y desarrolla tres espumantes locales

La bodega urbana creada por un tucumano criado en Jujuy y un salteño suma 13 etiquetas y vende sus vinos en distintos puntos del país. Su nueva línea de espumantes se elabora con uvas de los Valles Templados.

Una bodega urbana instalada en San Salvador de Jujuy lleva la producción vitivinícola de la provincia a nuevas categorías. Antropo Wines, el emprendimiento de Sebastián Escalante y Luciano Peirone, produce unas 35.000 botellas anuales y desarrolla tres variedades de espumantes a partir de uvas de los Valles Templados.

El proyecto comenzó hace seis años, cuando los dos ingenieros agrónomos decidieron regresar al norte argentino después de formarse en viticultura y enología en Mendoza. Escalante nació en Tucumán, pero vive en Jujuy desde los cuatro años, mientras que Peirone es salteño. Ambos se conocieron durante sus estudios en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).

Antes de abrir su propia bodega, trabajaron como asesores técnicos de productores de Salta y Jujuy. Esa experiencia les permitió conocer las condiciones de los viñedos de la región y detectar oportunidades para desarrollar vinos con características propias.

La elección de San Salvador de Jujuy como sede respondió también a su ubicación estratégica entre dos zonas productivas de la provincia: la Quebrada de Humahuaca y los Valles Templados. Desde allí, la empresa construyó un portfolio de 13 etiquetas y logró ampliar su alcance comercial a diferentes puntos del país, incluso hasta Tierra del Fuego.

En una entrevista publicada por La Gaceta, Escalante explicó que el crecimiento fue mayor al previsto inicialmente. Los socios habían imaginado un proyecto pequeño, de unas 3.000 botellas por año, pero la producción llegó a multiplicarse a medida que incorporaron nuevas líneas y consolidaron la llegada a distintos mercados.

Tres espumantes elaborados en Jujuy

Una de las apuestas más recientes de Antropo Wines es la elaboración de tres espumantes, una categoría que hasta ahora no tenía producción propia en la provincia, según la publicación. Para avanzar con el proyecto, los socios viajaron a España hace tres o cuatro años para capacitarse en el método tradicional utilizado en las regiones de Cava y Penedès.

De regreso en Jujuy, encontraron un espacio vinculado al hotel donde realizan catas y experiencias gastronómicas. Allí acondicionaron las instalaciones para convertirlas en una champañera y avanzar con las primeras elaboraciones.

La línea incluye un Chardonnay elaborado mediante el método tradicional, un rosado de Malbec y un espumante de Sauvignon Blanc. Esta última variedad busca diferenciarse de los perfiles habituales asociados a esa cepa, con características más tropicales.

La producción inicial ronda las 1.500 botellas por variedad, con un volumen total estimado de entre 4.500 y 5.000 unidades. Los espumantes corresponden a la base de la cosecha 2025 y permanecieron 16 meses sobre lías antes del proceso final de elaboración.

Un portfolio con identidad regional

Además de los espumantes, la bodega desarrolla vinos de distintas zonas y variedades. Su catálogo se organiza en cuatro grupos: Antropo, la línea principal; Lío de Lías, que reúne vinos sin filtrar; Marote, elaborada a partir de un viñedo específico de los Valles Templados; y los espumantes.

Entre sus productos se destaca Lío de Lías, un vino naranjo elaborado con Torrontés de la Quebrada de Humahuaca, proveniente de una finca situada a 2.777 metros sobre el nivel del mar. La etiqueta obtuvo 93 puntos del crítico británico Tim Atkin durante cinco años consecutivos.

La bodega también trabaja con Chardonnay, Sauvignon Blanc, Syrah, Cabernet Franc, Malbec, Cabernet Sauvignon y Marselan. La diversidad de cepas y ambientes permite desarrollar vinos con distintos perfiles, desde opciones frescas y frutales hasta otras con mayor estructura y crianza.

El crecimiento de Antropo Wines muestra una alternativa para agregar valor a la producción vitivinícola jujeña a través de la elaboración local, la diferenciación de productos y la ampliación de los canales comerciales. Con una producción que supera ampliamente su objetivo inicial, el emprendimiento apuesta a seguir explorando las posibilidades de los viñedos de la provincia.

 

 

 

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