Tren Solar de la Quebrada: el primer tren eléctrico de América Latina combina litio, turismo y energía solar

Con baterías de litio y energía solar, el tren ya transportó a más de 90.000 pasajeros y recorre 42 kilómetros por la Quebrada de Humahuaca, sobre vías recuperadas tras tres décadas de abandono.

El primer tren eléctrico de América Latina funciona en Argentina y recorre seis localidades de Jujuy sobre un trazado ferroviario que permaneció abandonado durante unos 30 años. El Tren Solar de la Quebrada combina baterías de litio, energía solar, turismo e infraestructura ferroviaria en uno de los principales destinos turísticos del norte argentino.

La formación no utiliza cables aéreos ni combustibles fósiles. Su sistema de propulsión funciona con seis baterías de litio instaladas en el techo, que le permiten alcanzar una autonomía de hasta 120 kilómetros, más del doble de la extensión actual del recorrido.

Las baterías se cargan en las estaciones terminales mediante equipos conectados a la red eléctrica provincial. Una parte importante de esa energía tiene origen solar, principalmente a través del Parque Solar Cauchari, ubicado en Susques, a más de 4.200 metros de altura.

Desde su lanzamiento comercial en junio de 2024, más de 90.000 personas ya utilizaron el servicio, que actualmente conecta Volcán, Tumbaya, Purmamarca, Maimará y Tilcara a lo largo de 42 kilómetros de la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Energía solar y tecnología de litio

El sistema energético del tren está vinculado con el desarrollo de la generación solar en Jujuy. El parque de Cauchari cuenta con un millón de paneles fotovoltaicos y genera cerca del 70% de la electricidad que consume toda la provincia.

En los próximos años, el Gobierno provincial prevé conectar directamente el tren con un nuevo parque solar que se encuentra en construcción dentro de la propia Quebrada.

La tecnología también permite recuperar parte de la energía utilizada durante la marcha. Cuando el tren desacelera, una porción de la energía de movimiento se transforma nuevamente en electricidad y se almacena en las baterías.

Actualmente existen dos puntos de carga rápida, ubicados en Volcán y Purmamarca, mientras que está previsto un tercero en la terminal norte de Tilcara.

Un proyecto que busca recuperar el ferrocarril

El desarrollo del tren comenzó con la búsqueda de fabricantes impulsada por el entonces gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, quien recorrió Europa y China para encontrar una empresa que pudiera llevar adelante el proyecto.

Finalmente, el encargo fue asumido por CRRC Tangshan, fabricante de trenes de alta velocidad y una de las principales compañías del mundo en el sector ferroviario. La empresa tampoco había desarrollado anteriormente un tren con baterías de litio de estas características, pero aceptó el desafío tecnológico.

El contrato original contemplaba 12 formaciones, aunque la situación económica argentina obligó a replantear ese esquema. Actualmente funcionan dos duplas, que operan en sentidos alternados y cuentan con frecuencias de entre 40 y 45 minutos en cada estación.

El servicio está pensado tanto para turistas como para los habitantes de las localidades del valle. El sistema permite utilizar un ticket válido durante todo el día, con el que los pasajeros pueden subir y bajar en cualquiera de las cinco estaciones las veces que quieran, entre las 8 y las 20 horas.

En las distintas paradas funcionan ferias de artesanos y espacios gastronómicos. Además, un guía acompaña el recorrido y brinda información sobre las actividades disponibles en cada estación.

Según la información publicada en su página web, los boletos se comercializan en torno a los $125.000, aunque existen tarifas especiales para residentes argentinos, jubilados y menores de 11 años.

Una experiencia turística sobre las vías de la Quebrada

Cada vagón tiene capacidad para 70 pasajeros y cuenta con grandes ventanales y techo de vidrio, diseñados para aprovechar las vistas del paisaje. En el interior también hay televisores informativos y cargadores para celulares, tanto convencionales como inalámbricos.

La velocidad máxima técnica de la formación se ubica entre 60 y 70 kilómetros por hora, aunque durante el servicio turístico circula a una velocidad menor.

El recorrido actual forma parte del antiguo ramal C del Ferrocarril Belgrano, que quedó abandonado durante la década de 1990 luego de la privatización parcial del sistema ferroviario argentino.

Las obras para recuperar el trazado comenzaron en 2017 y fueron planteadas en tres fases. El objetivo final es recuperar 300 kilómetros de vías entre San Salvador de Jujuy y La Quiaca, en la frontera con Bolivia.

El proyecto contempla, a largo plazo, la posibilidad de una conexión internacional con Bolivia, ampliando el alcance de una infraestructura que actualmente combina transporte turístico, generación energética y tecnología vinculada al litio.

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