Zona Franca de La Quiaca: el proyecto que busca generar empleo y atraer inversiones a la Puna

La Zona Franca de La Quiaca entró en una nueva etapa tras su adjudicación. El proyecto busca atraer inversiones y generar empleo en logística, comercio, servicios y otras actividades de la Puna.

Después de casi cuatro décadas de espera, la Zona Franca de La Quiaca comenzó a transitar una etapa decisiva para convertirse en una plataforma de comercio, inversión y generación de empleo en la Puna jujeña.

El Gobierno de Jujuy reactivó durante 2026 la licitación nacional e internacional para la construcción, explotación y administración del predio, un proceso que culminó con la adjudicación a International Bonded Warehouses and Free Zone Argentina S.A., con habilitación para operaciones generales y comercio minorista.

El proyecto es considerado por la Provincia como una herramienta para fortalecer la actividad económica, comercial y turística de la frontera, en una ubicación estratégica por su conexión con Bolivia, Chile y el resto del NOA.

Uno de los principales desafíos será que el desarrollo de la Zona Franca pueda traducirse en nuevas oportunidades laborales para La Quiaca y las localidades de la Puna. Por sus características, la actividad podría generar demanda en sectores como logística, transporte, depósitos, construcción, gastronomía, hotelería y servicios.

A esto se suma la posibilidad de que se desarrollen empresas proveedoras y actividades vinculadas con la incorporación de valor agregado dentro de la provincia. El propio proceso licitatorio contempla un plan maestro de desarrollo, cronogramas de obra e inversiones comprometidas, por lo que el proyecto excede la instalación de un espacio destinado exclusivamente al comercio minorista.

En una región donde el empleo privado tiene históricamente un menor desarrollo que en los principales centros urbanos, la llegada de nuevas actividades económicas también podría abrir oportunidades de capacitación y generación de nuevos oficios, particularmente para los jóvenes de la Puna.

Una plataforma para el comercio regional

La ubicación de La Quiaca constituye uno de los principales activos del proyecto. La ciudad se encuentra frente a Villazón, Bolivia, y mantiene vínculos comerciales y territoriales con distintas localidades del espacio andino.

Durante los últimos años, desde el ámbito municipal se impulsaron acuerdos y vínculos con autoridades de Villazón, Tupiza, Tarija, Potosí, Uyuni, Colchacá e Iquique, entre otros puntos de la región. Esta red de relaciones adquiere una dimensión económica frente a la posibilidad de que la Zona Franca se convierta en un nuevo punto de circulación de bienes y servicios.

La iniciativa también podría ampliar las oportunidades para empresas jujeñas que busquen nuevos mercados o proveedores y fortalecer actividades vinculadas con el comercio, el transporte y la logística.

Inversión y articulación con el sector privado

La presentación del proyecto realizada en el Salón Blanco de Casa de Gobierno reunió a autoridades provinciales, representantes de cámaras empresariales y referentes del sector privado.

Entre los participantes estuvo el empresario Miro Falic, vinculado al Grupo Falic, licenciatario del emprendimiento, en el marco del proceso empresario que llevará adelante la Zona Franca de La Quiaca.

El llamado a licitación fue autorizado oficialmente, mientras que la apertura de sobres se realizó en Casa de Gobierno y la adjudicación quedó establecida durante este año. Con este paso, el proyecto comenzó a ingresar en una etapa en la que la participación del sector privado será clave para transformar la infraestructura prevista en actividad económica concreta.

Para Jujuy, el desafío estará en lograr que una parte de ese movimiento alcance también a empresas y trabajadores locales, mediante la incorporación de proveedores, capacitación y nuevos servicios asociados.

El próximo paso

La próxima presentación prevista en La Quiaca permitirá trasladar al territorio el proyecto que durante décadas permaneció pendiente. Para la ciudad, la expectativa está puesta en que la Zona Franca pueda convertirse en un nuevo motor de actividad económica.

La concreción de las obras, el desembolso de las inversiones y la instalación de operadores serán los próximos hitos para determinar el alcance que tendrá el proyecto. A partir de allí, el impacto sobre el empleo dependerá del nivel de actividad que consiga desarrollar la Zona Franca y de la capacidad de la economía local para integrarse a esa nueva dinámica.

Si esa articulación se concreta, La Quiaca podría fortalecer su posición como punto estratégico del comercio con Bolivia y la región andina, al mismo tiempo que suma una nueva fuente potencial de empleo, inversión y servicios para la Puna jujeña.



Tu opinión enriquece este artículo: