Gerardo Morales abrió una nueva etapa profesional a miles de kilómetros de Jujuy. Luego de completar sus dos mandatos como gobernador y de su fallida candidatura a vicepresidente, el dirigente radical se instaló en Shenzhen, uno de los principales polos tecnológicos y económicos de China.
Desde esa ciudad, conocida como la “Silicon Valley china”, el exmandatario habría creado una consultora dedicada a asesorar a empresas y gobiernos interesados en desarrollar negocios vinculados con la energía solar y el mercado chino. La información fue difundida inicialmente por La Política Online (LPO), a partir de fuentes al tanto de sus movimientos.
El desembarco de Morales en ese ámbito privado está vinculado con una relación que comenzó a profundizarse durante sus años al frente del Gobierno de Jujuy. Durante sus dos gestiones, China se convirtió en un actor relevante en proyectos estratégicos de la provincia, especialmente en sectores como energía, transporte y minería.
Entre las iniciativas que avanzaron durante ese período se encuentra el parque solar Cauchari, uno de los principales proyectos de generación fotovoltaica del país, además del tren solar de la Quebrada y distintos emprendimientos relacionados con la producción de litio. El vínculo con empresas y organismos del gigante asiático también formó parte de la estrategia de Morales para posicionar a Jujuy en torno a la transición energética.
Tras dejar la gobernación, el exmandatario profundizó su interés por la economía china y por las oportunidades asociadas al desarrollo de energías renovables. Ahora, esa experiencia y los vínculos construidos durante su gestión forman parte de una actividad de consultoría orientada a conectar proyectos, empresas y gobiernos con oportunidades de negocios en China.
La mudanza, sin embargo, no significó un retiro de la política jujeña. Morales continúa teniendo peso dentro del radicalismo provincial y conserva influencia sobre la Legislatura, desde donde mantiene una incidencia sobre la gestión del gobernador Carlos Sadir.
En ese esquema, el exmandatario también habría definido su respaldo a Sadir para las elecciones de 2027, lo que muestra que, pese a su radicación en Asia, continúa interviniendo en las principales definiciones políticas de Jujuy.
La situación expone así una particular transición: el dirigente que durante sus años de gobierno impulsó una agenda de inversiones y vínculos con China ahora busca desarrollar una actividad privada en ese mismo mercado, mientras mantiene su gravitación sobre el escenario político de la provincia.
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