El sector frutihortícola de Jujuy avanza hacia un proceso de mayor formalización con el objetivo de incorporar a trabajadores y productores al sistema registrado, mejorar el acceso a beneficios sociales y generar mejores condiciones para el desarrollo de la actividad agropecuaria.
La iniciativa es impulsada por el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) junto con la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) y otros organismos vinculados al trabajo, la educación y la prevención del trabajo infantil.
El delegado provincial del Renatre, Jorge Rois, explicó que el desafío está vinculado a una actividad de gran relevancia económica para la provincia. “Tenemos un sector hortícola y frutícola muy amplio en la provincia y que está con niveles de informalidad muy altos”, señaló.
Según detalló, el objetivo es avanzar en la registración de trabajadores y empleadores que participan de una producción que se desarrolla sobre aproximadamente 34.000 hectáreas en Jujuy, una superficie que supera ampliamente a otros cultivos tradicionales de la provincia.
“El Renatre es el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores, y por ley, tanto empleadores como trabajadores del sector deben estar inscriptos. La preocupación surge porque en Jujuy tenemos un sector frutícola y hortícola muy amplio, pero con niveles de informalidad muy elevados”, afirmó Rois.
Desde el organismo indicaron que la formalización permite que los trabajadores puedan acceder a aportes jubilatorios, cobertura de obra social, seguro de desempleo y otros beneficios vinculados al sistema de seguridad social. Además, para los productores representa la posibilidad de integrarse a circuitos formales y acceder a herramientas financieras.
En ese sentido, Rois destacó que uno de los beneficios para quienes cumplen con los requisitos de registración es el acceso al crédito bancario y a programas de asistencia estatal. “Además del acceso al crédito, cuando el Estado implementa programas de asistencia o declara una emergencia, quienes no están registrados como productores formales quedan excluidos. La idea es mostrar lo que se están perdiendo y generar incentivos reales para que se formalicen”, explicó.
El delegado del Renatre señaló que la estrategia apunta a acompañar a los distintos actores del sector y no a sancionar productores. “La idea es comenzar a trabajar sobre la base de los datos que ya tenemos en la provincia”, indicó, al referirse al relevamiento realizado junto con Uatre sobre zonas productivas, superficie cultivada, productores y trabajadores involucrados.
También remarcó que existen diferencias entre las distintas actividades agropecuarias. “Hay sectores, como el tabaco y el citrus, que presentan altos niveles de formalidad y están alcanzados por convenios de corresponsabilidad gremial, lo que garantiza el cumplimiento de los aportes. Sin embargo, existen otras producciones donde eso no ocurre”, sostuvo.
Una herramienta para vincular trabajadores y empresas
Además del proceso de registración laboral, el Renatre impulsa el Programa de Empleo Rural (PER), una plataforma destinada a conectar trabajadores rurales con empleadores de todo el país.
Rois explicó que la herramienta permite generar perfiles laborales de quienes reciben la prestación por desempleo y facilitar la búsqueda de personal para las empresas agropecuarias.
“Es una herramienta similar a LinkedIn, pero orientada al sector agropecuario. El empleador ingresa con su usuario, selecciona las características que necesita y el sistema le muestra los trabajadores disponibles que cumplen con ese perfil. Luego el Renatre facilita el contacto entre ambas partes”, detalló.
La plataforma permite identificar trabajadores según región, experiencia, disponibilidad para trasladarse y distintas tareas específicas, como tractoristas, alambradores o personal especializado en actividades rurales.
“Es una verdadera bolsa de empleo especializada que agiliza la búsqueda tanto para el empleador como para el trabajador”, destacó Rois.
Desde el organismo señalaron que el objetivo es acompañar la transformación del mercado laboral rural y generar nuevas oportunidades frente a los cambios productivos, como la incorporación de tecnología y mecanización en algunas actividades. “Queremos ampliar las oportunidades laborales y facilitar que quienes quedan sin trabajo puedan acceder rápidamente a nuevas alternativas dentro del sector agropecuario”, concluyó.
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